FUENTES DE
LA ÉTICA
Muchas personas colaboran con esta tarea de
descubrir valores convenientes a nuestra naturaleza inteligente y social y
merecen que los recordemos. También
debemos recordar a las víctimas de las situaciones injustas (pobreza, discriminación, tortura, persecución,
guerras) y procurar entender las enseñanzas de su sufrimiento.
Son cinco las fuentes de las que se nutre la ética.
Ellas son:
- Las reivindicaciones de los que se consideraban tratados injustamente en sus derechos.
- Las propuestas de las religiones que dejan al descubierto modos nobles de vida.
- Las iniciativas de destacadas personalidades.
- La necesidad de resolver bien los conflictos.
- La filosofía, que estudia las soluciones dadas a intentar cuál es la mejor.
EL CAMINO HACIA LA VIRTUD
La reflexión ética sirva para que cada uno oriente
sus decisiones particulares teniendo en cuenta el conjunto de valores y normas generales. En ese sentido, si bien
las decisiones se toman a nivel personal, deben estar adecuadas a un proyecto
común colectivo, pues todas nuestras decisiones, por más peculiares que sean,
tienen implicaciones en la sociedad.
No todas las decisiones que se toman ante los problemas
son válidas. Por muchos siglos se pensó que la esclavitud era aceptable; que la
mujer era inferior al hombre; que los niños eran propiedad de los padres; que
los poderosos podían dominar a otros más débiles, etc.
Estas concepciones
produjeron horrores y violentan la dignidad humana. Por eso tenemos que
rechazarlas y buscar más bien decisiones orientadas por la virtud.
Las decisiones virtuosas deben ser:




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