BLANCA OLAYA

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Este es un espacio exclusivo de temáticas de Educación Religiosa, teniendo en cuenta que se ha tenido que trabajar desde casa en tiempos del coronavirus. El contenido del blog está tomado de la colección Emaús, camino de esperanza, de Educación Relgiosa. La finalidad es facilitar el acceso de los estudiantes a estos conocimientos en estos tiempos cuando la pandemia nos ha tenido confinados.
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domingo, 30 de agosto de 2020

¿CUÁLES SON LOS VALORES DE LA MORAL CRISTIANA?

 

LA BUENA NOTICIA DEL REINO DE DIOS

Las acciones y la predicación de Jesús giran en torno al Reino de Dios. Todas sus decisiones morales tienen como horizonte este reinado y con ese propósito anuncia que dicho Reino ya ha llegado.

No es fácil describir en qué cosiste el Reino de Dios, entre otras razones, porque no existe en nuestro mundo una realidad parecida. Cuando Jesús habla del Reino, no se refiere a un reino como habitualmente se entiende hoy, es decir, un lugar en el que gobierna un rey (en este caso, Dios), más bien, en donde se permite al Espíritu Santo actuar amorosamente en la historia de la humanidad para que el ser humano viva como corresponde a su dignidad humana, y a su imagen y semejanza divina.

EL REINO EXPRESADO  EN PARÁBOLAS

Para describir qué es el Reino de Dios, Jesús, siguiendo la costumbre de su pueblo, se sirve de parábolas, que son narraciones que utilizan hechos de la vida real para explicar una situación más profunda. De este modo, su mensaje lo comprendería el mayor número de personas, especialmente la gente más sencilla. Entre las conclusiones que podemos extraer de las parábolas que narra Jesús señalamos estas:

·         El reino de Dios para su establecimiento, encuentra obstáculos que, sin embargo, son vencidos, de modo que el reino va arraigando con fuerza. Así lo muestra la Parábola del Sembrador.

·         Los comienzos del Reino no son espectaculares, al contrario, son sencillos y poco visibles. Esto no impide su desarrollo glorioso al final de los tiempos. Así lo muestran las parábolas del grano de mostaza y de la levadura.



UN FUTURO Y UN PRESENTE

Cuando los fariseos preguntan a Jesús cuándo va a llegar ese Reino, Él responde: “ya está entre vosotros” (Lc 17, 21). Lo que esta expresión significa es que el Reino ya está actuando entre las personas; que acogen las palabras de Jesús y las ponen en práctica. Esa es la salvación que Dios había prometido.

Es cierto que solo se realizará de forma plena y definitiva al final de los tiempos, pero el trabajo para su crecimiento tiene lugar “hoy”; para eso, hace falta nacer de nuevo del agua y del Espíritu (Jn 3, 5) y que de este modo muera el hombre viejo para que nazca el nuevo (Ef 4, 22-24).

El hombre viejo representa todas aquellas acciones o actitudes que son opuestas a la moral cristiana y que por lo tanto impiden la experiencia del Reino de Dios. En palabras de San Pablo, son las cosas que hacemos movidos por el egoísmo; en cambio, el hombre nuevo es aquel para quien su razón primera de su forma de ser en el mundo es amar. Quien desea nacer como hombre nuevo, es como aquel terreno en el que la semilla crece y da frutos, ciento, sesenta o treinta, según la disposición de cada uno a vivir ese Reino.

No es fácil “dar a luz” a este hombre nuevo, y justo por eso Jesús hace la promesa de enviar el Espíritu Santo, quien mueve la voluntad de las personas y la fortalece para ellas que puedan vivir a la manera de Jesús.

LOS VALORES QUE JESÚS VIVE Y PROPONE

Dios sólo tiene la posibilidad de amar. Así lo transmite el Apóstol Juan cuando, luego de haber vivido con Jesús, aprendió de Él que Dios es amor (1 Jn 4, 8). Veía, que Jesús se sentía profundamente amado por Dios y por esa razón buscaba siempre cumplir su Voluntad de amar sin medida a los demás. Tal era la forma perfecta de responder al amor divino.

Su misión se convirtió entonces en una figura muy concreta a la que llamó Reino de Dios y que no era otra cosa que mover a los hombres y las mujeres a dejarse amar por Dios y que luego ellos fueran a amar también a los demás; entonces llegaría la salvación definitiva. En consecuencia, en la conciencia de Jesús, la escala de valores giraba en torno al amor que Dios da a la humanidad; un amor que es servicio, misericordia, entrega.

AMAR, UN MENSAJE SUBRAYADO



Cuando los fariseos preguntaron a Jesús cuál era el mandamiento más importante, Jesús no dudó en responder: Amar a Dios y amar al prójimo como a sí mismo. Jesús no hizo más que explicar lo que Él mismo vivía: un inmenso amor a Dios que se manifestaba en amor a todos los hombres y mujeres que le rodeaban. En su vida, estos dos amores estaban completamente unidos.

Ya Jesús había contestado a esta pregunta con su actitud de vida, desviviéndose por procurar el bienestar del pueblo de Israel y sobre todo el de aquellos que eran víctimas de algún tipo de exclusión social; esos que no podían gozar de su dignidad de persona y de hijo de Dios; una dignidad que el Padre da a todas las personas sin distinción.

En conclusión, las palabras y acciones de Jesús tienen la fuerza necesaria para reivindicar lo que las estructuras sociales habían oprimido; ellas demuestran su autoridad de Hijo de Dios, al punto que luego Pedro confesará “solo tu tienes palabras de vida eterna” (Jn 6, 68).

LAS BIENAVENTURANZAS

El retrato de la persona de vive el amor según los deseos de Dios y apto para su reino está en las bienaventuranzas. Son el reflejo de lo que vivió Jesús, que fue pobre, misericordioso, humilde, justo, hizo la voluntad de Dios, trabajó por la paz y fue perseguido. Las bienaventuranzas son el modelo de felicidad profunda que Jesús ofrece a todos los que le siguen, pues son la expresión máxima de la libertad que deben vivir los hijos de Dios.

MORAL CRISTIANA, MORAL DE JESÚS

La fe es una relación de amistad con Jesucristo. La fe no es creer en algo sino en alguien. Creer en algo, en ideas, valores, ideales, es tener una creencia. Creer en alguien es tener fe en él, confiar en él. La fe es una respuesta libre a la llamada de Dios que lleva la iniciativa que busca el encuentro.

El deseo de felicidad que tiene todo hombre y mujer es la primera llamada que Dios les hace. Pero después hay otras muchas que llegan a la persona por medio de las circunstancias de la vida, de otras personas, de la palabra de Dios, de la Iglesia, etc, que hacen presente a Jesucristo, Dios llama a cada persona y también da la fuerza necesaria para seguir a Jesús, respetando siempre su libertad.

sábado, 30 de mayo de 2020

LAS RAÍCES DE LA MORAL CRISTIANA

Para que las personas puedan alcanzar la felicidad, Dios las crea libres, es decir, les da el uso de la razón y la voluntad. Por ejemplo, Adan y Eva fueron libres de tomar la decisión de comer o no del árbol del bien y del mal. Sin embargo,  la libertad no debe ejercerse, simplemente, buscando la convivencia propia, sino que es la capacidad que Dios nos ha dado para que busquemos el bien para todos y actuemos en consecuencia. 
Dios propone el camino para alcanzar la felicidad. En lo más profundo del ser humano hay una voz que nos indica el camino para amar y hacer el bien, y para evitar hacer el mal. Esa voz que resuena en el interior es la conciencia. Dios habla por medio de ella, indicando lo que es bueno y justo, y advirtiendo sobre lo que es malo e injusto.

LA LIBERTAD EN EL ANTIGUO TESTAMENTO


De esta libre disposición tiene claridad el pueblo judío. En los textos del Antiguo Testamento, se ve reflejada en toda la historia del pueblo de Israel la concepción de libertad en la relación con Dios. Dios manifiesta su voluntad, revela un camino para llevar a cabo las acciones que permiten una cercanía con Él (indicando el camino hacia el bien) y deja en el ser humano la libertad de tomar el camino que revela.
Ejemplos de ello son Abraham, quien decide libremente abandonar todo para seguir a Dios, después Moisés, quien se ciñe a la voluntad de Dios para liberar a su pueblo, y los profetas, que deciden denunciar las injusticias que se estaban dando desde los tiempos de los reyes hasta el posexilio, entre muchos otros.
Como a los personajes del Antiguo Testamento, esa libertad nos es dada hoy. En ese ejercicio de libertad podemos escoger siempre la vida y el bien o la muerte  el mal (Dt 30, 15), pero  también se nos advierte de las respectivas consecuencias de nuestra elección. Así pues, de la moral de Israel comprendemos que cada decisión conlleva una consecuencia de la que, queremos o no, en algún momento de la vida debemos ser responsables.

miércoles, 15 de abril de 2020

EL HUMANISMO

UN PROBLEMA FILOSÓFICO


La palabra humanismo es relativamente reciente.  El pedagogo  alemán Friedrich Niethammer la usó por primera vez en 1808, entendiéndola como el estudio de las lenguas y autores clásicos (Latín y Griego). Con ese mismo sentido venía usándose ya la palabra humanista desde 1538, designando con ella a quienes durante el Renacimiento buscaban la vuelta a los modelos de la Antiguedad clásica (Grecia y Roma), que eran consideradas los arquetipos de los humanistas.


Los humanistas idealizaron la cultura clásica para liberarla del contexto escolástico y la pusieron al servicio de la educación del individuo. Esa didáctica del humanismo contribuyó a cambiar el concepto que el ser humano tenía de sí mismo. Se redescubrió el valor de la individualidad, el ser humano empezó a proyectarse a sí mismo desde la libertad y a considerar a la propia razón, en lugar de la tradición o la autoridad, como guía de interpretación de la naturaleza, de la moral y de la realidad política. Pero no se desliga de la fe: es un humanismo cristiano en el que abundan las constantes referencias a Dios y a la fe cristiana. El ser humano se define a sí mismo como copula mundi, un lugar de encuentro entre Dios y la realidad.

ERASMO DE ROTTERDAM (1466-1536)

Holandés, fue un sacerdote de los canónigos regulares de San Agustín. Se empeñó en la renovación de la lglesia, la sociedad y el modelo educativo. Encontraba que la educación escolástica no lograba ser una vivencia personalizada de la fe. Era entonces  necesaria una renovación moral y cultural de Europa por medio del humanismo evangélico.
Su propuesta, llamada Philosophia Christi, se basaba en dos principios; la humanitas clásica, amor por la humanidad desde la dignidad del hombre y docta pietas, la piedad cristiana interiorizada: humildad, magnanimidad, prudencia.  En sus escritos aborda, desde sus planteamientos cristianos, cuestiones políticas, educativas, intelectuales y religiosas. Su obra más famosa es el Elogio de la locura.

SANTO TOMÁS MORO (1466-1536) fue un abogado y político de la corte de Enrique VIII. Frente al realismo político de Maquiavelo, Santo Tomás Moro quiso reflexionar sobre el orden político, describiendo un estado ideal, al que llamó Utopía, nombre compuesto por las palabras griegas u "no" y topos "lugar", es decir, un lugar inexistente, pero que tenía, como fundamento político de la convivencia, la igualdad de todos y, como fin, el servicio y respeto a la persona. 

domingo, 12 de abril de 2020

PROBLEMAS MORALES

NORMAS PARA RESOLVER PROBLEMAS


La convivencia provoca conflictos que todas las sociedades humanas están obligadas a resolver. Para ello, tienen que imponer un conjunto de normas.
Las normas siempre pretenden regular un conflicto o resolver un problema. Pueden hacerlo bien o mal, de una forma justa o injusta. 
Al estudiar la historia de los pueblos y de las culturas se comprueba que en todos ellos se presentan problemas graves que, cuando no se resuelven bien, provocan tragedias.
Valorar las soluciones

A pesar de su universalidad, las soluciones dadas por los diferentes pueblos a estos problemas, son particulares.
Ante la diversidad de soluciones, los seres humanos necesitan saber cuáles respetan mejor los valores fundamentales de la humanidad y pueden proporcionar una realidad social más justa que posibilite más felicidad a la mayoría.
  • La moral es el sistema de normas que regula la convivencia social, y que son vividas por las personas.
  • La ética es la parte de la filosofía que reflexiona sobre las cuestiones e intenta elaborar racionalmente una moral universal, válida para todas las culturas.
La ética se encarga de elaborar el gran proyecto humano, un modo de convivencia deseable por todos. La ética cívica es el esfuerzo de los seres humanos para pensar, justificar y realizar ese gran proyecto de convivencia justa. Se basa en la idea de que todos somos ciudadanos del mundo y debemos regirnos por normas comunes a toda la humanidad.

TRATAR LOS CONFLICTOS COMO OPORTUNIDAD