BLANCA OLAYA

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Este es un espacio exclusivo de temáticas de Educación Religiosa, teniendo en cuenta que se ha tenido que trabajar desde casa en tiempos del coronavirus. El contenido del blog está tomado de la colección Emaús, camino de esperanza, de Educación Relgiosa. La finalidad es facilitar el acceso de los estudiantes a estos conocimientos en estos tiempos cuando la pandemia nos ha tenido confinados.
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domingo, 12 de abril de 2020

PROBLEMAS MORALES

NORMAS PARA RESOLVER PROBLEMAS


La convivencia provoca conflictos que todas las sociedades humanas están obligadas a resolver. Para ello, tienen que imponer un conjunto de normas.
Las normas siempre pretenden regular un conflicto o resolver un problema. Pueden hacerlo bien o mal, de una forma justa o injusta. 
Al estudiar la historia de los pueblos y de las culturas se comprueba que en todos ellos se presentan problemas graves que, cuando no se resuelven bien, provocan tragedias.
Valorar las soluciones

A pesar de su universalidad, las soluciones dadas por los diferentes pueblos a estos problemas, son particulares.
Ante la diversidad de soluciones, los seres humanos necesitan saber cuáles respetan mejor los valores fundamentales de la humanidad y pueden proporcionar una realidad social más justa que posibilite más felicidad a la mayoría.
  • La moral es el sistema de normas que regula la convivencia social, y que son vividas por las personas.
  • La ética es la parte de la filosofía que reflexiona sobre las cuestiones e intenta elaborar racionalmente una moral universal, válida para todas las culturas.
La ética se encarga de elaborar el gran proyecto humano, un modo de convivencia deseable por todos. La ética cívica es el esfuerzo de los seres humanos para pensar, justificar y realizar ese gran proyecto de convivencia justa. Se basa en la idea de que todos somos ciudadanos del mundo y debemos regirnos por normas comunes a toda la humanidad.

domingo, 5 de abril de 2020

CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

PRESENCIA DE LOS CONFLICTOS EN LA VIDA


En nuestra vida cotidiana encontramos conflictos y violencia en distintos contextos: en la escuela, en la calle, en la familia...En toda relación pueden surgir dificultades.

Aunque los conflictos existen en todas las etapas de la vida, la adolescencia es una edad en la que son frecuentes. Hay comportamientos que, de no afrontarlos, pueden dañar nuestras relaciones interpersonales: las peleas de unos con los otros, las amenazas, las mentiras, las envidias, las agresiones, los insultos, los celos, el egoísmo, las faltas de respeto, la frialdad de las relaciones, la incomunicación y la desconfianza.

Crecer y madurar no es renunciar a la existencia de los conflictos sino saber enfrentarlos y superarlos de forma positiva y efectiva. El conflicto es sinónimo de proceso, de cambio, de transformación. No es algo malo. El conflicto puede ser una herramienta de aprendizaje, porque en la vida hay conflictos y aprender a enfrentarlos es lo importante.





CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

Aprender a solucionar de forma pacífica los conflictos es todo un camino de crecimiento en el que es importante:

1. Aprender a ser asertivos. Consiste en trabajar la autoestima y la confianza en uno mismo y en los otros. La persona asertiva conoce sus derechos y los defiende, respeta a los demás, no piensa en ganar una disputa o un conflicto sino en buscar la forma positiva de llegar a  un acuerdo que sea el mejor para ambos.
2. Aprender a dialogar.  Formamos parte de una realidad social diversa que nos desafía y nos pide interactuar, mediar para convivir en armonía. Para ello necesitamos desarrollar una actitud de escucha, interés y apertura.
3. Aprender a cooperar. Somos más felices cooperando y ayudándonos unos a otros. La competitividad solo trae soledad y vacío.

Lo que construye la amistad y la relación es la comprensión, el respeto, la colaboración, la tolerancia, y la amabilidad entre todos.  Es responsabilidad de todos enriquecer o empobrecer una relación.

TRATAR LOS CONFLICTOS COMO OPORTUNIDAD