BLANCA OLAYA

Mi foto
Este es un espacio exclusivo de temáticas de Educación Religiosa, teniendo en cuenta que se ha tenido que trabajar desde casa en tiempos del coronavirus. El contenido del blog está tomado de la colección Emaús, camino de esperanza, de Educación Relgiosa. La finalidad es facilitar el acceso de los estudiantes a estos conocimientos en estos tiempos cuando la pandemia nos ha tenido confinados.

miércoles, 15 de abril de 2020

EL HUMANISMO

UN PROBLEMA FILOSÓFICO


La palabra humanismo es relativamente reciente.  El pedagogo  alemán Friedrich Niethammer la usó por primera vez en 1808, entendiéndola como el estudio de las lenguas y autores clásicos (Latín y Griego). Con ese mismo sentido venía usándose ya la palabra humanista desde 1538, designando con ella a quienes durante el Renacimiento buscaban la vuelta a los modelos de la Antiguedad clásica (Grecia y Roma), que eran consideradas los arquetipos de los humanistas.


Los humanistas idealizaron la cultura clásica para liberarla del contexto escolástico y la pusieron al servicio de la educación del individuo. Esa didáctica del humanismo contribuyó a cambiar el concepto que el ser humano tenía de sí mismo. Se redescubrió el valor de la individualidad, el ser humano empezó a proyectarse a sí mismo desde la libertad y a considerar a la propia razón, en lugar de la tradición o la autoridad, como guía de interpretación de la naturaleza, de la moral y de la realidad política. Pero no se desliga de la fe: es un humanismo cristiano en el que abundan las constantes referencias a Dios y a la fe cristiana. El ser humano se define a sí mismo como copula mundi, un lugar de encuentro entre Dios y la realidad.

ERASMO DE ROTTERDAM (1466-1536)

Holandés, fue un sacerdote de los canónigos regulares de San Agustín. Se empeñó en la renovación de la lglesia, la sociedad y el modelo educativo. Encontraba que la educación escolástica no lograba ser una vivencia personalizada de la fe. Era entonces  necesaria una renovación moral y cultural de Europa por medio del humanismo evangélico.
Su propuesta, llamada Philosophia Christi, se basaba en dos principios; la humanitas clásica, amor por la humanidad desde la dignidad del hombre y docta pietas, la piedad cristiana interiorizada: humildad, magnanimidad, prudencia.  En sus escritos aborda, desde sus planteamientos cristianos, cuestiones políticas, educativas, intelectuales y religiosas. Su obra más famosa es el Elogio de la locura.

SANTO TOMÁS MORO (1466-1536) fue un abogado y político de la corte de Enrique VIII. Frente al realismo político de Maquiavelo, Santo Tomás Moro quiso reflexionar sobre el orden político, describiendo un estado ideal, al que llamó Utopía, nombre compuesto por las palabras griegas u "no" y topos "lugar", es decir, un lugar inexistente, pero que tenía, como fundamento político de la convivencia, la igualdad de todos y, como fin, el servicio y respeto a la persona. 

martes, 14 de abril de 2020

ÉTICA PÚBLICA

LAICISMO Y LAICIDAD



En las sociedades democráticas encontramos tres tipos de Estados según la actitud que adopten ante el hecho religioso:
ESTADO CONFESIONAL: es aquel que se vincula con una religión particular, declarándola religión oficial. El Concilio Vaticano II considera que el Estado Confesional no es hoy el modo más adecuado y, si en algún lugar se mantuviera todavía por razones históricas, debe en todo caso garantizarse la plena libertad religiosa diferente de la oficial (DH 6c).

ESTADO LAICISTA: es aquel que no ataca a las religiones, pero tampoco colabora con ellas porque considera la religión un asunto privado de los ciudadanos. Es el caso de Francia.

ESTADO LAICO: Se mantiene neutral frente a las diferentes religiones; y, a diferencia del Estado Laicista, contempla con benevolencia el hecho religioso apoyando a cada Iglesia de modo proporcional a su implantación social. Este modelo-caracterizado por la independencia y la colaboración entre Iglesia y Estado- es el más adecuado según el Concilio Vaticano II (GS 76c).

Sabías que...
La Ley estatutaria 133 de 1994, art. 2° establece que:
Ninguna iglesia o confesión religiosa es ni será oficial o estatal. Sin embargo, el Estado colombiano no es ateo, agnóstico o indiferente ante los sentimientos religiosos de los colombianos. El Poder Público protegerá a las personas en sus creencias religiosa, y facilitará la participación de estas y aquellas en la consecución del bien común.



domingo, 12 de abril de 2020

FUENTES DE LA ÉTICA


FUENTES DE LA ÉTICA

Muchas personas colaboran con esta tarea de descubrir valores convenientes a nuestra naturaleza inteligente y social y merecen que los recordemos.  También debemos recordar a las víctimas de las situaciones injustas  (pobreza, discriminación, tortura, persecución, guerras) y procurar entender las enseñanzas de su sufrimiento.
Son cinco las fuentes de las que se nutre la ética. Ellas son:
  • Las reivindicaciones de los que se consideraban tratados injustamente en sus derechos.
  • Las propuestas de las religiones que dejan al descubierto modos nobles de vida.
  • Las iniciativas de destacadas personalidades.
  • La necesidad de resolver bien los conflictos.
  • La filosofía, que estudia las soluciones dadas a intentar cuál es la mejor.


  • *EL CAMINO HACIA LA VIRTUD


La reflexión ética sirva para que cada uno oriente sus decisiones particulares teniendo en cuenta el conjunto de valores  y normas generales. En ese sentido, si bien las decisiones se toman a nivel personal, deben estar adecuadas a un proyecto común colectivo, pues todas nuestras decisiones, por más peculiares que sean, tienen implicaciones en la sociedad. 

No todas las decisiones que se toman ante los problemas son válidas. Por muchos siglos se pensó que la esclavitud era aceptable; que la mujer era inferior al hombre; que los niños eran propiedad de los padres; que los poderosos podían dominar a otros más débiles, etc. 
Estas concepciones produjeron horrores y violentan la dignidad humana. Por eso tenemos que rechazarlas y buscar más bien decisiones orientadas por la virtud.

Las decisiones virtuosas deben ser:
*       Deseables: El modo de vida que defienden debe parecer justo y deseable a cualquier observador imparcial que juzgue la propuesta.
*      Compatibles: Los valores y normas deben satisfacer las necesidades fundamentales de la naturaleza humana, que es inteligente y social.
*      Universalizables: Las decisiones tienen que ser válidas para todos; necesitan ser incluyentes.
*    Tener efectos benéficos: Al ponerse en práctica, debe comprobarse que los efectos que producen benefician a todos. En ocasiones, algunas decisiones que nos parecen buenas traen consecuencias perjudiciales.

PROBLEMAS MORALES

NORMAS PARA RESOLVER PROBLEMAS


La convivencia provoca conflictos que todas las sociedades humanas están obligadas a resolver. Para ello, tienen que imponer un conjunto de normas.
Las normas siempre pretenden regular un conflicto o resolver un problema. Pueden hacerlo bien o mal, de una forma justa o injusta. 
Al estudiar la historia de los pueblos y de las culturas se comprueba que en todos ellos se presentan problemas graves que, cuando no se resuelven bien, provocan tragedias.
Valorar las soluciones

A pesar de su universalidad, las soluciones dadas por los diferentes pueblos a estos problemas, son particulares.
Ante la diversidad de soluciones, los seres humanos necesitan saber cuáles respetan mejor los valores fundamentales de la humanidad y pueden proporcionar una realidad social más justa que posibilite más felicidad a la mayoría.
  • La moral es el sistema de normas que regula la convivencia social, y que son vividas por las personas.
  • La ética es la parte de la filosofía que reflexiona sobre las cuestiones e intenta elaborar racionalmente una moral universal, válida para todas las culturas.
La ética se encarga de elaborar el gran proyecto humano, un modo de convivencia deseable por todos. La ética cívica es el esfuerzo de los seres humanos para pensar, justificar y realizar ese gran proyecto de convivencia justa. Se basa en la idea de que todos somos ciudadanos del mundo y debemos regirnos por normas comunes a toda la humanidad.

LA CONCIENCIA Y SU PROTAGONISMO

LA CONCIENCIA GUÍA LA LIBERTAD


Se nace con la capacidad de ser libre, pero la libertad hay que buscarla y trabajarla. En este proceso es fundamental la formación de la conciencia.
Ella se da al interior de la persona. Allí perciben las llamadas de la vida, se valoran y se decide darles respuesta.  Cuando decimos que hay que actuar a conciencia queremos decir que la persona siempre tiene que decidir y obrar de acuerdo con lo que le diga su conciencia.  En otras palabras, es decir, actuar con responsabilidad.


Percibir las llamadas

El primer paso para formar la conciencia es aprender a escuchar.  Es necesario identificar bien las llamadas que se reciben, quién o qué me está llamando: un objeto que necesito y deseo, un amigo que requiere ayuda, involucrarme en el club deportivo del barrio, etc.
Si la llamada proviene de una persona o de mí mismo, debo preguntarme hacia dónde me quiere llevar esa llamada y por qué.

Valorar y decidir

Además de escuchar, yo debo valorar la llamada. Para ello he de tener criterios. ¿Dónde encontrarlos?
  • En las normas. En la sociedad existen normas que orientan el comportamiento. Son necesarias para la vida, porque indican por dónde debemos buscar lo bueno y lo valioso. Sin embargo, las normas son, insuficientes porque no existen normas para todas las situaciones, y algunas veces, las normas se trasgreden para conseguir un bien mayor.
  • En los valores. Las normas están al servicio de los valores. Un valor es una cualidad que poseen las cosas o las situaciones y que nos las hace significativas en cuanto a la felicidad. Así, decimos que la justicia es valor. Necesitamos interiorizar en nuestra conciencia los valores y decidir de acuerdo a ellos. 
Cultivar actitudes

Siempre, ante una determinada llamada, me debo preguntar: ¿Hay alguna norma que me oriente en la dirección correcta? ¿Qué valor me propone esta llamada? ¿Este valor es positivo para mí y para los demás? ¿Entra este valor en contradicción con otros valores que yo considero importantes? ¿Qué consecuencias puede tener la respuesta que dé a la llamada?
Cuando tenemos claro qué valores son importantes para nosotros, actuamos con concordancia. A eso se llama cultivar actitudes. Una actitud es la disposición habitual a actuar de una determinada manera, según un valor específico. Por ejemplo, decimos que una persona es servicial cuando se preocupa por atender a un enfermo, un anciano, resolver un problema ajeno, compartir su tiempo con sus amigos...
Cuando una persona forma su conciencia, actúa de manera libre y responsable.  La responsabilidad es saber explicar por qué se actúa de una determinada manera, y asumir las consecuencias de lo que se hace.
Somos más responsables y libres cuando nos ocupamos del bienestar del prójimo. Por eso, la norma máxima del cristianismo es el amor a los demás, incluso, si esos otros no nos agradan o nos han hecho daño, pues como amar implica dar libremente, el amor al enemigo resulta ser la mayor experiencia de libertad y de una vida de acuerdo a las virtudes.


martes, 7 de abril de 2020

LAS RELIGIONES Y EL DON DE LA CREACIÓN

Las religiones también defienden los derechos humanos, se preocupan del bien común y promueven actitudes de cuidado hacia la casa común que nos precede y acoge.


Es importante distinguir las auténticas religiones que humanizan de las que desembocan en fundamentalismos, ritualismos mágicos o sectas.

Todas las auténticas religiones son vividas en comunidad y tienen estos elementos comunes:

  1. Una cosmovisión, una manera de ver e interpretar el mundo que es valorado y acogido como don. 
  2. Unas tradiciones escritas y orales que nutren su reflexión.
  3. Una concepción del bien, la felicidad, la justicia y un conjunto de virtudes y valores.
  4. Principios éticos con sistemas de obligación moral para la vida privada, social y económica.
  5. Formas de nutrir la interioridad mediante la oración, meditación, contemplación, lenguaje simbólico, celebración, etc.  



domingo, 5 de abril de 2020

CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

PRESENCIA DE LOS CONFLICTOS EN LA VIDA


En nuestra vida cotidiana encontramos conflictos y violencia en distintos contextos: en la escuela, en la calle, en la familia...En toda relación pueden surgir dificultades.

Aunque los conflictos existen en todas las etapas de la vida, la adolescencia es una edad en la que son frecuentes. Hay comportamientos que, de no afrontarlos, pueden dañar nuestras relaciones interpersonales: las peleas de unos con los otros, las amenazas, las mentiras, las envidias, las agresiones, los insultos, los celos, el egoísmo, las faltas de respeto, la frialdad de las relaciones, la incomunicación y la desconfianza.

Crecer y madurar no es renunciar a la existencia de los conflictos sino saber enfrentarlos y superarlos de forma positiva y efectiva. El conflicto es sinónimo de proceso, de cambio, de transformación. No es algo malo. El conflicto puede ser una herramienta de aprendizaje, porque en la vida hay conflictos y aprender a enfrentarlos es lo importante.





CLAVES PARA LA CONVIVENCIA

Aprender a solucionar de forma pacífica los conflictos es todo un camino de crecimiento en el que es importante:

1. Aprender a ser asertivos. Consiste en trabajar la autoestima y la confianza en uno mismo y en los otros. La persona asertiva conoce sus derechos y los defiende, respeta a los demás, no piensa en ganar una disputa o un conflicto sino en buscar la forma positiva de llegar a  un acuerdo que sea el mejor para ambos.
2. Aprender a dialogar.  Formamos parte de una realidad social diversa que nos desafía y nos pide interactuar, mediar para convivir en armonía. Para ello necesitamos desarrollar una actitud de escucha, interés y apertura.
3. Aprender a cooperar. Somos más felices cooperando y ayudándonos unos a otros. La competitividad solo trae soledad y vacío.

Lo que construye la amistad y la relación es la comprensión, el respeto, la colaboración, la tolerancia, y la amabilidad entre todos.  Es responsabilidad de todos enriquecer o empobrecer una relación.

TRATAR LOS CONFLICTOS COMO OPORTUNIDAD